Lo que heredamos de nuestro Árbol Familiar

¿Cómo están? Hoy quiero referirme a un tema abordado desde la ancestrología, pero que también lo han estudiado otras disciplinas como la Biodescodificación y el Tarot, por ejemplo.

Todas y todos provenimos de un árbol familiar cuyas dos ramas principales son nuestro linaje materno y linaje paterno. De esas dos ramas se extienden cuatro ramas más que vienen siendo nuestros abuelos y abuelas maternas y paternos ¿cierto? Si a eso le agregamos amantes, hijos no nacidos, hijos nacidos fuera de la relación, divorcios, suicidios, entre otros, la cosa comienza a ponerse sabrosa y la información que se hereda puede ser – en algunos casos – perjudicial para nuestra propia evolución.

La importancia de conocer nuestra historia

La familia que tenemos es la familia que escogimos al momento de pactar lo que venía a trabajar nuestra alma. Nos guste o no, es lo que elegimos vivir para un aprendizaje mayor. Nada está puesto al azar, por más doloroso que pueda parecer; padre ausente, madre castradora, abuelo infiel, tío abusador, hijos no deseados, abortos y un sinfín de personajes que se pueden repetir a lo largo del árbol, pero que están ahí para completar el puzzle que uno mismo pactó y acordó para el aprendizaje grupal de esa familia.

Entonces ¿qué hacemos con todo esto? Desde la ancestrología se plantea que se debe honrar a los padres y generaciones antepasadas, desde la Biodescodificación se invita a revisar los patrones que se han venido trabajando en dicha familia porque de una u otra forma repercuten en la salud física de las nuevas generaciones.

Conocer nuestra historia, sobre todo los secretos más ocultos de nuestro árbol familiar, es permitirnos sanar y cortar con mandatos, patrones y contratos familiares que se han repetido por generaciones. Por ejemplo:

  • Desde la Biodescodificación se plantea que las adicciones provienen de un problema con la madre. Ahí hay un conflicto con lo maternal, con la nutrición, puede ser una madre ausente o demasiado sobreprotectora. Hablar de adicciones abarca desde la adicción a la azúcar, el alcohol, las drogas, incluso aquellas personas que se comen las uñas y no pueden evitar hacerlo.
  • La adicción al trabajo también refleja un deseo profundo de una persona que fue no vista o abandonada en su infancia. Sus padres no lo vieron, no le prestaron atención, entonces hoy se valida mostrando una falsa productividad. Nunca tiene tiempo para si mismo, porque está siempre sobre cargado de trabajo, se llena de actividades laborales, diplomados, estudios, con tal de no mostrar su niño herido.
  • La cólera o rabia de los abuelos será transmitida en el árbol y evidenciada en el cuerpo físico de los nietos a través de una falla hepática o problemas al hígado, además de mostrar alergias, por ejemplo.
  • Investigaciones desde la biodescodificación postulan que las anorexias se vinculan con masacres que ocurrieron en generaciones pasadas, por ejemplo.
  • Un problema mental de uno de nuestros bisabuelos se puede heredar en algo físico a la generación de sus bisnietos.
  • Los suicidios familiares también se guardan como grandes secretos, pero el inconsciente del árbol lo evidencia, porque ahí hay información guardada que necesita revelarse. Por ejemplo, cortarse las venas indica un posible nudo homosexual con el padre o la madre.

Y así, podríamos enumerar varias otras situaciones. Por supuesto que esto SIEMPRE debe estudiarse caso a caso, no se puede generalizar. Pero, lo más importante es primero querer investigar nuestra historia y los distintos personajes que componen la familia. Luego, reflexionar sobre lo que hemos heredado y de qué forma está afectando nuestro presente. La familia nos da el sustento y muchas veces por lealtad familiar, nos privamos de ser realmente quienes somos en esencia.

¿Cómo trabajar con el árbol familiar?

Existen varias disciplinas que abordan el tema profesionalmente; Constelaciones Familiares, Tarot, Biodescodificación, Ancestrología, etc. Pero si queremos comenzar a dar nuestros primeros pasos, los invito a realizar el siguiente ejercicio:

  1. Escribe en una hoja tu árbol familiar. Incluye a todos los personajes, incluso aquellos que estén “aparentemente” fuera del árbol como pueden ser hijos nacidos de amantes, abortos, etc.
  2. Presta mucha atención a lo que te pasa mientras escribes tu árbol ¿conectas con la rabia? ¿hay ira? ¿te emociones? Incluye esas notas en tu dibujo del árbol familiar para que puedas plasmar todas esas emociones que están ahí.
  3. Toma la hoja donde dibujaste tu árbol familiar con cada uno de los nombres de los integrantes que lo componen. Ponla frente a ti y observa. Respira profundo y medita sobre esa imagen. Todo es válido en este momento, no reprimas absolutamente nada.
  4. Luego, con los ojos cerrados, visualiza a tu árbol familiar por completo – incluso a aquellos que nunca conociste – y ponlos frente a ti.
  5. Agradéceles por todo lo que te entregaron, por sus procesos, por formar parte del árbol.
  6. Acto seguido, les dices firme y claro “Querido árbol, hoy los invito a que cada uno se haga cargo de sus procesos inconclusos, de sus temas pendientes. Lo suyo es suyo y lo mío es mío. Yo me libero y los libero. Los perdono y me perdono”
  7. Y luego acercas tus manos a tu corazón y visualizas como uno a uno, cada integrante de tu árbol, comienza a entrar en tu corazón, pero desde la neutroconciencia; sin odio, sin rencor, sin rabia.
  8. Y finalizas agradeciéndote a ti misma/o porque te permites ser tú en esencia, pero honrando el pasado y de donde vienes.

 

*Si te interesa trabajar este tema en profundidad puedes escribirme a cazenave.eve@gmail.com